Los campesinos prefirieron votar a los socialistas-revolucionarios.
593) la persecución, el proceso popular y la ejecución de un sacerdote, convencidos por el testimonio de los aldeanos de haber denunciado a varias decenas de personas regalos caixa catalunya a los blancos, quienes los habían fusilado.125 No obstante, el patriotismo obligó a que ninguna tentativa revolucionaria se efectuara antes del fin de la Gran Guerra.La economía en su conjunto seguía siendo arcaica.De gros propriétaires fonciers et des koulaks périrent en grand nombre.» Describe (p.Ver también Pierre Broué, «Les débuts du régime soviétique et la paix de Brest-Litovsk», en Le Parti bolchevique ; o Edward Hallett Carr, La Révolution russe.
No siempre violentas, estas ocupaciones masivas de tierras fueron a menudo el escenario de levantamientos espontáneos donde las propiedades de los maestros eran quemadas, llegando ellos mismos a ser maltratados o asesinados.
17 Los manifestantes se armaron sustrayendo armas de los puestos de policía.
Marc Ferro, Des Soviets au communisme bureaucratique, Julliard, 1980.En 1930, la mitad de los cargos del Estado y hasta de la policía había servido bajo el antiguo régimen.Congreso Panruso de los Sóviets de Diputados de Obreros y Campesinos, con 562 delegados presentes, de los cuales, 382 eran bolcheviques y 70 del Partido Social-Revolucionario de Izquierda ).Impuesto por las bases, no tuvo tantos apoyos por parte de los responsables del régimen, y progresivamente fue perdiendo importancia.En marzo de 1919, André Marty y Charles Tillon dirigieron el motín de la flota francesa en mar Negro contra la intervención.81 Hasta el breve gobierno social-revolucionario de Samara, a menudo considerado como uno de los beligerantes más moderados, utilizó este tipo de medidas.94 Tras la victoria final bolchevique, el terror represivo se redujo, pero el aparato policial se mantuvo intacto.León Trotski, Histoire de la révolution russe, 2 vol., 1930, réd.«lAube poche essai 2007,.Las reuniones fueron diarias y los oradores se sucedían de manera casi interminable.A partir de este episodio, los anarquistas comenzaron a ser calificados oficialmente de «bandidos».Continuando con los argumentos expuestos en El imperialismo, estado supremo del capitalismo, afirmó que el capitalismo había entrado en «fase de putrefacción» y que la burguesía ya no era capaz, en los países recientemente industrializados, de asumir el papel revolucionario que ya había desempeñado.



8 El PIB per cápita en aquella época era inferior al de Hungría o al de España y, aproximadamente, suponía una cuarta parte del de Estados Unidos.