Qué mandáis, pues, buen Señor, que haga tan vil criado?
Brooklyn, Queens, Bronx y Long Island Foto (by-nc) de Chris Goldberg Y si hablamos de la Navidad en Nueva York, no solo podemos centrarnos en Manhattan.Un amor que ocupe os pido, Dios mío, mi alma os tenga, para hacer un dulce nido adonde más la convenga.Oh mi Dios, que con tu muerte al más flaco hiciste fuerte!Emplea este tiempo para conectar y pasarlo bien.Dios mío, no más que verte?Esté callando o hablando, haga fruto o no le haga, muéstreme la ley mi llaga, goce de Evangelio blando; esté penando o gozando, sólo vos en mí vivid: qué mandáis hacer de mí?Licencia de las fotos: Fotos con licencia ( by Fotos con licencia ( by-nc-nd Fotos con licencia ( by-nc Fotos con licencia ( by-nc-sa ).A UNA profesa Oh!, dichosa tal zagala que hoy se ha dado a un tal Zagal que reina y ha de reinar.Decid, dónde, cómo y cuándo?Oh, que es hombre también junto!DÍA 1 LA canciÓN DE amor.
Por qué le avisas, carillo?
Vos fuisteis la libertad de nuestro gran cautiverio; por vos se reparó mi mal con tan costoso remedio; para con Dios fuiste medio de alegría conseguida: vos seáis la bienvenida.
Si el pecado nos destierra, y está el bien todo en su mano, ya que ha venido, padezca este Dios tan Soberano.
La canción se convirtió en un éxito y, a pesar de tener un ritmo tropical, es considerada en varias regiones como un villancico.
En el hambre mi hartura, mi esperanza en el temor, mis regalos en pavor, mis gustos en amargura.
Entre borrascas mi amor, y mi regalo en la herida, esté en la muerte mi vida, y en desprecios mi favor.Pues cómo se atreven siendo Omnipotente?Sin herir canciones donde los niños regalan a sus familias dolor hacéis, y sin dolor deshacéis, el amor de las criaturas.Pues si es Dios, cómo es vendido y muere crucificado?Oh dichoso poderío, donde el mal no halla cabida, vos seáis la bienvenida.4- "El niño que Santa Claus olvidó de Nat King Cole Si algo caracterizó la voz de Nat King Cole fue su insondable melancolía, perfecta para una canción triste de Navidad.Disfrutar del calor de un hogar durante la Navidad y más en Nueva York es algo verdaderamente único.Y las tiendas de juguetes ya son la guinda al pastel (merecen la pena especialmente Dylans Candy Bar y en recuerdo, aunque ya cerrada era genial visitar FAO Schwarz Toys ).Venga ya la dulce muerte, el morir venga ligero que muero porque no muero.